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jueves, 9 de julio de 2009

NECESIDAD DE TRANSFORMACIONES EN LA ONU: 1. LA REFORMA DEMOCRATIZANTE

Si bien las Naciones Unidas cuentan con diferentes órganos que permiten su funcionamiento, en los cuales participan los diferentes países miembros, tanto temporales como los permanentes, es necesaria una reforma que garantice una verdadera democracia dentro de la organización que, según sus propios estándares, debe luchar por la paz mundial, entre otras cosas.
No es democrático que los votos de algunos sean más significantes que los de otros. Con esto se apunta, por ejemplo, al derecho de vetar ciertos proyectos de la ONU que algunos países tienen. Este derecho, más de una vez ha provocado situaciones controversiales a nivel mundial, muchas veces perjudicando a ciertos sectores de la Tierra.


Nueva York, cede del Consejo de Seguridad.

Un ejemplo muy claro fue el veto de Estados Unidos a la resolución que en 2004 hubiese podido forzar a Israel a cesar los ataques y operativos militares en la franja de Gaza. Históricamente, EEUU buscó la alianza de Israel por motivos económicos: sería el país que le garantizara la entrada al Medio Oriente y sus recursos naturales - gas y petróleo, sobre todo - que tan vitales resultan mundialmente. De esta manera, los asesinatos en pos del enfrentamiento palestino-israelí se perpetuaron.


A demás, otro aspecto democratizante sería crear una Asamblea Parlamentaria, que se complemente con la Asamblea General. La diferencia sería que en esta nueva Asamblea, tendrían que verse representados los intereses no sólo de los países miembros, sino de la mayoría de los hombres y mujeres provenientes u oriundos de países que no necesariamente sean desarrollados, sino todo lo contrario. De esta manera, se oirían las voces de todos aquellos que hoy por hoy no hallan representación alguna por parte de la cantidad de organizaciones e instituciones cuyas urgencias son las de satisfacer - siempre o casi siempre - las dolencias de los más adinerados, acentuando la brecha entre países periféricos - o subdesarrollados - y centrales.

Globalizar la democracia, incluyendo a la ONU como organismo donde rija, y creando otros organismos que aseguren representatividad, son algunas de las formas de impulsar el progreso mundial desde la ONU.


Bandera de la ONU

Tal vez, como ha dicho el Presidente español Zapatero, la salida de la crisis se dé con políticas de corte social-demócrata, que pongan en movimiento e impulsen las fuerzas progresistas al rededor del globo.

Como Unión Europea, al ya estar representada, no individualmente cada país, la opción de crear un organismo representativo de los intereses del resto del mundo puede no ser del todo atractiva. Hay que tener en cuenta que la UE cuenta con países que no son subdesarrollados, y cuyos habitantes suelen contar con altos niveles de vida, al menos en comparación con los niveles de aquellos habitantes de países pobres. El PBI de la UE como bloque roza los diecinueve millones de dólares, sobrepasando casi por cuatro millones y medio al PBI de Estados Unidos, la potencia cabecera mundial. Si la idea que Eduardo Galeano presenta en su obra Las Venas Abiertas de América Latina - que los países desarrollados han "ganado" a expensas de la pobreza de otros países - es correcta, es posible que la Unión Europea no se moleste en impulsar este tipo de medidas reformistas.

Pero siempre cabe la duda - y la esperanza - de que se haga pensando en el bienestar social, no local sino mundial, enfrentando que la Globalización nos empuja cada vez más a actuar en conjunto con el resto del mundo, como pares.

BIBLIOGRAFÍA:
  • Revista NOTICIAS, 4 de abril del 2009, "Diez leyes sobre la crisis (II)", por Fernando Iglesias, pp 75-79.

NECESIDAD DE TRANSFORMACIONES EN LA ONU: 2. UN ALTO A LOS ENFRENTAMIENTOS VIOLENTOS GLOBALES


Episodio del enfrentamiento árabe-iraelí

Si bien la ONU conserva como objetivos al mantenimiento de la paz y la seguridad internacional, la defensa y promoción de los Derechos Humanos, la cooperación pacífica, y la prohibición de emplear la fuerza para resolver conflictos, existe una suerte de traba en su organización que no permite que estos fines se lleven a cabo satisfactoriamente y con extensión global.

Con el fuerte golpe que significa la actual crisis para todas las sociedades del mundo, se han visto multiplicadas la tensión y violencia social. El pánico que se apodera de los ciudadanos ante la posible pérdida de sus trabajos los llevan a relacionar a los inmigrantes con una potencial amenaza. De esta manera, emergen reacciones xenofóbicas en los ciudadanos locales, que muchas veces incluyen enfrentamientos violentos. Se puede citar el caso de Irlanda, donde hace un mes se produjeron ataques a una colonia rumana. También se multiplicaron este tipo de acciones en países como Grecia y el Reino Unido.


Graffiti en un muro español, en el que se lee "Al inmigrante, paliza constante"

Ante la actual crisis, que conllevó a una pérdida de fuerza y poder de algunos Estados, éstos ya no pueden mediar en los conflictos que los conciernan, y hacerlos cesar. Aún así, la finalización de ellos es vital para el orden mundial y el correcto funcionamiento tanto de los Estados particulares, como de todo el sistema financiero y económico que los rige.

Aquí es donde la ONU debería intervenir. Es necesaria una transformación en sus funciones, ya que los objetivos previamente mencionados no se cumplen, por más necesarios que sean, con la actual organización y rol que desempeña este organismo. Además de una reforma democratizante, que fuerce a los países a respetarse entre sí, es necesario un cambio en el Consejo de Seguridad. O bien se podría crear un nuevo organismo enteramente avocado a la resolución de conflictos internacionales por vías pacíficas, o modificar el funcionamiento de este Consejo para que en él tengan injerencia todos los países, poniendo en juego todos los intereses para ser respetados hasta donde se pueda. Esto llevaría a tener en cuenta las opiniones y urgencias del mundo en su totalidad, para llegar a una resolución que sea lo más beneficiosa posible a escala global, y no sólo para los Estados nacionales particularmente desarrollados.

Como Unión Europea, es posible que este conjunto esté interesado en tener mayor injerencia en las decisiones de la ONU, de forma que se vean plasmados sus objetivos como bloque económico. A su vez puede que se niegue, ya que incluir las opiniones del resto del mundo podría hacer que las urgencias del bloque se vean desplazadas en el tiempo, para su posterior resolución.

Por otro lado, hay que recalcar el posible conflicto que podría presentarse entre EEUU y la UE. Ante una situación similar, el peso que hoy tiene Estados Unidos en la ONU podría ser perjudicial para la Unión. Es de público conocimiento que EEUU ha vetado resoluciones de la ONU en pos de ciertos países, que en realidad le aseguraban un beneficio futuro a sí mismo. Tal es el caso del veto a la resolución que obligaría a Israel a dejar de atacar a Palestina en la zona de la franja de Gaza. Debido a la relación económica y las posibilidades que Israel abre para Estados Unidos, esta decisión fue beneficiosa también para EEUU. Esta es una de las razones por la cual la UE podría aceptar una igual participación de los Estados del mundo dentro de la ONU.